CONSTRUIR UNA SOCIEDAD RESILIENTE

CONSTRUIR UNA SOCIEDAD RESILIENTE

La pandemia del coronavirus ha provocado una triple crisis: una crisis sanitaria, de la que no hemos salido todavía, con un elevado número de personas contagiadas, ingresadas y fallecidas; una crisis socioeconómica, como consecuencia del confinamiento y de la ralentización de la actividad económica, con sus repercusiones en materia de empleo; y, una crisis política, con una suspensión momentánea y parcial de ciertas libertades públicas y un intento de recentralización. En otros términos, esta pandemia, al igual que la crisis de 2008, ha puesto a prueba nuestro modelo socioeconómico y político, poniendo de manifiesto sus fortalezas pero también sus debilidades, tales como un sistema sanitario insuficientemente dotado en personal, material y equipamiento adecuados; unas prestaciones y unos servicios sociales frágiles, especialmente en la atención de las personas mayores; un modelo de relaciones laborales demasiado rígido y desequilibrado donde el diálogo social y la negociación colectiva brillan por su ausencia; una configuración institucional vulnerable ante las tentativas de recentralización y de invasión de competencias. Ante semejante panorama, es preciso propiciar el advenimiento de una sociedad más resiliente, resiliencia que puede ser reactiva o proactiva. La resiliencia se define como la capacidad de una persona, un colectivo o una comunidad a superar una situación adversa resultante de una alteración sustancial de su entorno. En ecología, la resiliencia designa la capacidad de un ecosistema a reencontrar un funcionamiento o un desarrollo normal después de haber padecido una perturbación medioambiental; en geografía, esta noción alude a la aptitud de las ciudades a limitar los efectos de catástrofes y a volver a una marcha ordinaria; en economía, la resiliencia hace referencia a la capacidad de volver a una trayectoria de crecimiento después de haber padecido una crisis, financiera por ejemplo; en psicología, ese concepto traduce la aptitud a superar un estado de estrés postraumático; y, en sociología, la resiliencia comunitaria se asocia a la capacidad de una sociedad a superar una situación de riesgo que puede ser de diferente índole, como puede ser una pandemia. En general, la resiliencia es un proceso, susceptible de ser fomentado desde las instituciones y la sociedad civil organizada, que se divide en tres fases. La primera consiste en resistir ante la adversidad. Así, desde el inicio de la pandemia del Covid-19 en marzo de 2020, las administraciones públicas, los hospitales, las empresas, los centros educativos y los ciudadanos han resistido ante el aumento notable de personas contagiadas; el ingreso de un número considerable de pacientes en los centros sanitarios; el confinamiento de la población; la suspensión temporal de la actividad económica; el incremento del paro; o, la bajada considerable de la recaudación fiscal. Tras un periodo de sideración, los diferentes actores se han movilizado para aguantar y hacer...

Read More

RABIA Y MORALEJA EN EL DEBATE PÚBLICO

RABIA Y MORALEJA EN EL DEBATE PÚBLICO

Hoy en día, la rabia y la moraleja predominan en el debate público tanto en las esferas políticas y mediáticas como en el ámbito social. El debate racional y sosegado, basado en hechos y argumentos, es progresivamente sustituido por una discusión histerizada y moralizante que recurre a superlativos para exaltar las emociones primarias más negativas. De esa forma, se trata de fomentar e instrumentalizar las frustraciones personales y el odio hacia las élites económicas, los representantes institucionales, los adversarios políticos o las personas de procedencias geográficas alejadas que se convierten en chivos expiatorios. Desde una posición de superioridad moral auto-asignada basada en una supuesta virtud y sobre la base del sufrimiento padecido, ese tipo de intercambios dialécticos favorecen la expresión del cabreo, de la furia y de la indignación que incrementa la crispación social y las divisiones políticas. En ese sentido, dificultan la comprensión mutua y la construcción de amplios consensos, y, más allá, la elaboración de una nueva cultura sociopolítica basada en el diálogo, la negociación y el acuerdo. Tanto la rabia como la moraleja son alimentadas por el populismo, de izquierdas y de derechas, que procede a una crítica radical y sin paliativos de la democracia representativa, la economía de mercado y el orden social, que estarían en el origen de todos los males, compaginada con un cuestionamiento de la división de la sociedad entre clases sociales, en la esfera social, y entre izquierda y derecha, en el ámbito político. Prioriza, al contrario, una representación social basada en una oposición entre las élites, supuestamente unidas y corruptas porque serían plenamente conscientes de sus propios intereses y se caracterizarían por el egoísmo y la tentación secesionista, y el pueblo, que estaría unido y se distinguiría por su virtud. Como consecuencia de ello, además de criticar vehementemente las élites, exige su sustitución inmediata por representantes del pueblo. Para crear una unidad identitaria entre el 99% de la población, más allá de sus diferentes componentes en los aspectos sociales, económicos, culturales y políticos, el populismo exacerba las identificaciones, creando una demarcación clara entre “ellos” y “nosotros”, y recurre a las emociones en detrimento de la racionalidad. El propio auge del populismo resulta de une triple crisis: económica, social y política. En efecto, tras la crisis financiera que estalla en septiembre de 2008, los organismos internacionales y los estados optan por apoyar masivamente a las entidades bancarias privadas de cara a evitar un colapso del sistema financiero internacional. Los rescates bancarios y los planes de reactivación económica, para soslayar una depresión económica comparable a aquella acontecido tras el crash bursátil de 1929, provocan un incremento notable de los déficits y de las deudas públicas. Para enfrentarse a ellos, los decisores políticos...

Read More

CLAVES DE LA SEGUNDA VUELTA DE LAS ELECCIONES MUNICIPALES EN IPARRALDE

CLAVES DE LA SEGUNDA VUELTA DE LAS ELECCIONES MUNICIPALES  EN IPARRALDE

Tras la primera vuelta de las elecciones municipales acontecida el 15 de marzo y el posterior aplazamiento de la segunda vuelta en razón de la pandemia del coronavirus, la segunda fase del escrutinio local tendrá lugar el 28 de junio. En el País Vasco norte, en un contexto de fuerte abstención, aunque fue inferior a la del Hexágono donde se incrementó un 20%, 140 municipios eligieron sus ediles desde la primera vuelta, de modo que los 18 municipios restantes tengan que seleccionar sus corporaciones municipales de las que saldrán los alcaldes. A pesar de la incertidumbre que pesa sobre este escrutinio, que se desarrollará en un contexto inédito, pueden enunciarse una serie de claves que determinarán los resultados. En primer lugar, la participación del electorado será esencial. En efecto, la primera vuelta se caracterizó por una fuerte abstención, especialmente en las principales ciudades, como Baiona, Angelu o Hendaia; en las categorías populares; y, cosa poco habitual, entre las personas mayores que acostumbran votar masivamente en los diferentes escrutinios, tanto locales, regionales como estatales. Los discursos y anuncios realizados en los días previos por el Presidente y el Primer ministro galos así como el temor al contagio explican ampliamente estas conductas. De cara a la segunda vuelta, sabiendo que la pandemia está bajo control y el escrutinio puede desarrollarse con cierta normalidad según el consejo científico; las medidas oportunas han sido tomadas por las autoridades para garantizar la seguridad sanitaria de los votantes; el resultado final es incierto en numerosos municipios de Iparralde, sobre todo en la capital labortana y Biarritz, y, en menor medida, en Urruña y Ziburu; la ciudadanía es cada vez más consciente de la crisis socioeconómica que se avecina y de la necesidad de elegir equipos municipales que sean capaces de enfrentarse a ella; se vislumbra una mayor participación que en la primera vuelta. La cuestión es determinar el nivel aproximativo de participación y, sobre todo, el tipo de electorado sociológico y político que acudirá a votar. A todo ello se añade la casuística específica de cada municipio. En segundo lugar, las alianzas serán fundamentales. Para el 2 de junio, último plazo de presentación de las candidaturas para la segunda vuelta, las listas que se presentaron en la primera vuelta han negociado entre sí para determinar las que se mantendrán (la ley exige que hayan obtenido como mínimo el 10% de los votos), las que fusionarán (siempre y cuando hayan conseguido al menos el 5% de los sufragios) y las que se retirarán. Las alianzas han sido muy dispares según los municipios. Así, mientras que, en Hendaia, socialistas, comunistas y nacionalistas vascos han fusionado en una lista liderada por Kotte Ecenarro, en Baiona, las dos listas...

Read More

¿CÓMO REDUCIR LA DEUDA PÚBLICA EN EUROPA?

¿CÓMO REDUCIR LA DEUDA PÚBLICA EN EUROPA?

Según las previsiones económicas de la Comisión Europea para finales del año 2020, como consecuencia de un retroceso del PIB de la zona euro del 7,7% y de un auge del desempleo hasta el 9,6%, a pesar de las medidas multibillonarias tomadas por la Unión Europea y los países miembros para reactivar la economía y preservar el empleo, la deuda pública de la zona euro ascenderá al 102% del PIB frente al 86% a finales del año 2019. Grecia se aproximará al 200% frente al 176% en 2019 e Italia se enfrentará a un fuerte aumento de su deuda, dado que pasará del 134% al 158% en un año. Francia y España tampoco estarán a salvo, puesto que sus deudas públicas respectivas transitarán del 98% al 116% en el primer caso, y del 95,5% al 115,5% en el segundo caso. En un plazo más o menos corto, tanto la UE como los Estados miembros se verán obligados a tomar medidas para proceder al pago de esta deuda. Ante esta situación excepcional, es preciso recurrir a medidas no-convencionales para no repetir los errores cometidos después de la crisis financiera de 2008 que se tradujeron por la aplicación de políticas de austeridad que tuvieron efectos depresivos sobre la economía y aumentaron notablemente el desempleo, especialmente en los países del Sur de Europa. La primera medida consistiría en anular la deuda contraída ante el Banco Central Europeo. En efecto, para evitar un fuerte incremento de las primas de riesgo y, por lo tanto, de los intereses que deberían pagar los Estados miembros a la hora de solicitar financiación en los mercados financieros, el BCE ha procedido a una compra masiva de bonos del tesoro de los Estados miembros. De modo que, hoy en día, el BCE tiene en su activo el equivalente al 48% del PIB de la zona euro, del cual un poco más del 30% corresponde a los Estados miembros. “A finales de año, este ratio avecinará el 60% del PIB”. Una solución consistiría en anular esta deuda que se halla en posesión del BCE. Esta medida no cambiaría nada mientras que las instituciones y los ciudadanos europeos continúen confiando en el euro y en el Banco Central Europeo. No en vano, esta opción podría ser cuestionada desde un punto de vista jurídico, dado que, en principio, el BCE no tiene derecho de financiar directamente a los Estados miembros. Además, podría enfrentarse a una oposición política, ya que Holanda y Austria no son favorables a una mutualización de la deuda y a una flexibilización de la política monetaria europea. Ante ello, los economistas André Grjebine y Paul De Grauwe, respectivamente director de investigación en Sciences Po Paris y catedrático en...

Read More

A FAVOR DE UNA POLÍTICA MACROECONÓMICA CONTRA-CÍCLICA

A FAVOR DE UNA POLÍTICA MACROECONÓMICA CONTRA-CÍCLICA

Como consecuencia de la crisis del coronavirus y de las medidas tomadas por las diferentes administraciones públicas para contener su difusión y mitigar sus efectos lesivos, tanto a nivel sanitario como a nivel socioeconómico, los países de la Unión Europea se enfrentan a unas perspectivas económicas nefastas para el año 2020 sinónimas de fuerte contracción de la actividad económica, notable incremento del déficit y de la deuda pública, y considerable aumento del desempleo. De hecho, según las últimas previsiones de la Comisión Europea, en el año 2020, el Producto Interior Bruto de la Unión Europea debería retroceder del 7,4% (del 7,7% para los 19 países de la zona euro), dado que todos los motores del crecimiento, tales como la producción, el consumo y la inversión, están bajo mínimos. Más detalladamente, Italia, España y Grecia deberían asistir a una contracción de sus economías superior al 9% (-9,7%, -9,5% y -9,4% respectivamente), Francia retrocedería del 8,2% y Alemania del 6,5%.  Sucedería algo parecido con los déficits y las deudas públicas de los Estados miembros, dado que, en Francia por ejemplo, estas alcanzarían respectivamente el 9,9% y el 116,5% del PIB, frente al  8,5% y al 102,7% de media en la zona euro. No en vano, los países del Sur de Europa saldrían especialmente perjudicados, con unos niveles de déficit y de deuda pública muy superiores a la media. La repercusión sería igualmente considerable sobre el desempleo, ya que este aumentaría de dos puntos en la eurozona para alcanzar el 9,6% a finales de año. Pero, en este caso también, las disparidades serían notables entre los países europeos, dado que, si Alemania acabaría el año con un 4% de desempleo, esta tasa alcanzaría el 18,9% en España y el 19,9% en Grecia, mientras que Francia e Italia se situarían en unas posiciones intermedias, con respectivamente el 10,1% y el 11,8% de personas sin empleo. Para contener el impacto socioeconómico de la crisis del coronavirus, los Estados miembros han aprobado una serie de medidas fiscales sinónimas de impulso fiscal inmediato, diferimientos en el pago de impuestos y cotizaciones sociales, y garantías. Pero, en este caso también, las diferencias entre los países de la Unión son considerables. Así, mientras que Alemania dedica el 6,9% de su PIB al impulso fiscal inmediato, el 14,6% a diferimientos y el 38,6% a garantías, los países del Sur de Europa se encuentran a años luz. De hecho, España consagra el 1,1% del PIB al impulso fiscal inmediato, el 1,5% a diferimientos y el 9,1% a garantías, y las medidas fiscales aprobadas por Grecia son menores aún. En otros términos, los países europeos que han aprobado las medidas fiscales más enérgicas con respecto a sus PIB son aquellos que...

Read More

NECESIDAD DE UN ENFOQUE INTEGRAL DE LA CRISIS DEL CORONAVIRUS

NECESIDAD DE UN ENFOQUE INTEGRAL DE LA CRISIS DEL CORONAVIRUS

La epidemia del coronavirus iniciada en China, antes de extenderse al conjunto del planeta convirtiéndose en pandemia, ha provocado una triple crisis: sanitaria, socioeconómica y política. Más allá de la necesidad de anticipar y priorizar la acción de las administraciones públicas internacionales, europeas, estatales y regionales, ante la rapidez de su propagación y la magnitud de sus consecuencias, esta crisis pone de manifiesto la imperiosa necesidad de tener une visión integral que no caiga en simplificaciones. De hecho, tanto la propia crisis del coronavirus como sus efectos y las medidas que exigen por parte de los poderes públicos son sumamente complejos y están estrechamente entrelazados.  En primer lugar, el coronavirus ha provocado una crisis sanitaria planetaria de grandes dimensiones tanto por el número de personas contagiadas como por la cantidad de fallecidos. Esta situación, además de provocar un riesgo de colapso de los servicios de reanimación y el contagio del numerosos profesionales del sistema sanitario, ha llevado los hospitales a reorganizarse, aumentando el número de camas en los servicios de reanimación, cancelando intervenciones y consultas no urgentes, y movilizando el personal sanitario en la lucha contra el coronavirus. El problema es que, como consecuencia de ello, los pacientes que sufren otras patologías han sido descuidados, de modo que, lo que se ha ganado en la atención de personas afectadas por este virus, se ha perdido en la atención de pacientes crónicos que sufren cáncer, diabetes o hipertensión, así como aquellos que padecen enfermedades repentinas como infartos o ictus. Cada vez más sanitarios muestran su preocupación ante la desatención o la atención tardía de estos pacientes, bien porque los servicios de urgencias están saturados, bien porque se han retrasado consultas y pruebas médicas, bien porque las personas que sufren estas dolencias tardan en acudir a urgencias, lo que incrementa el riesgo de fallecimiento o, al menos, de padecer secuelas irreversibles. En segundo lugar, las medidas que se han tomado para limitar la expansión del coronavirus, y, especialmente, aquellas que imponen el confinamiento en los hogares e interrumpen las actividades económicas no-esenciales, tienen consecuencias socioeconómicas considerables. En el estado español, el número de empleos destruidos asciende a 834.000 y el paro sube considerablemente en el mes de marzo. La pérdida de empleo es superior aún en Estados Unidos donde, en dos semanas, 10 millones de personas han perdido su trabajo. Esta destrucción masiva de empleo traduce un retroceso brutal de la actividad económica que sumergirá la mayoría de las economías en la recesión. En Francia, el INSEE calcula que cada mes de confinamiento provocará un retroceso del 3% del PIB anual. Pero, los efectos del confinamiento conciernen igualmente otras dimensiones sociales cuyo alcance se vislumbrará en los meses venideros, tales como...

Read More